
Muchos dudan de que Diana - la modelo que ahora sale con el ganador de Gran Hermano 6 - se llegara a lavar el pelo alguna vez durante el tiempo que permaneció en la casa.
Fran, el extremeño del albornoz a rayas verdes y blancas, no se desprendió de su prenda favorita en los tres meses de concurso - lo más grave es que tampoco lo lavó nunca -.
La medalla a la falta de higiene y a los gestos guarretes se la llevó Iñigo. En vez de darse una manita de agua y jabón dedicaba todo su tiempo a darle la tabarra a la pobre Ania.