
¿Y cómo es en realidad?
Pues una persona muy normal, muy sencilla. No me doy aires de nada ni me creo absolutamente nada. Soy una curranta; me gusta mi profesión, lucho y me lo curro como todo el mundo y con mi gente soy lo más normal del mundo. El encanto de las personas está en el interior. Eso te va a acompañar toda la vida.