
Parece que el objetivo de Javi al entrar en GH era provocar, insultar y reirse a costa de otros. Esto ha provocado grandes pasiones y grandes odios hacia él.
Javi ha protagonizado sin duda, la entrevista más dura de todo Gran Hermano. Mercedes Milá le esperaba en el plató con las uñas afiladas para pedirle explicaciones por ciertas actuaciones dentro de la casa. Pero el Javi que se vio en el plató tenía poco que ver con el duro y chulo de dentro. Mercedes, sin pelos en la lengua, no le pasó ni una ante los aplausos de los ex concursantes ya expulsados.