
Es el guarda nocturno. Ha tenido tantos oficios en su vida que podría escribir un libro. Aburrido eso sí. Y es que un hombre así, con tanto mundo, no se ve todos los días. Ha ejercido un montón de oficios, ha vivido en un montón de lugares, ha conocido a un montón de personas; pero te lo cuenta él y te aburre. Eso le ha pasado toda la vida: es un tipo que no despierta ningún interés. A veces siente como si fuera invisible, como si viviera en otra dimensión, como si no estuviera ahí. Al principio le dolía, pero ya pasa de todo. Así que este trabajo le pareció perfecto. La gente le tiene que saludar. No les queda otro remedio. Daniel Albadalejo es el encargado de poner rostro al despistado guarda. Su consuelo es Viriato, su perro. Curra con un tal Palomo, nombre en clave: Zorro Plateado, al que nunca vemos. Él se ha puesto de nombre clave, León Marrón; los demás colores estaban ya cogidos.