
Su ingenuidad y su forma de ver el mundo la hacer una persona de los más peculiar. Soñadora e inocente, a sus treinta años posee tales lagunas en relación al sexo que hacen pensar que aún es virgen. ¿Será Bernardo su solución? Y es que la pobre se muere en suspiros por él. De alguna forma siente que es como ella. Una persona que no termina de encajar en el entorno. No obstante sus encuentros son siempre un desastre. Bernardo parece no darse cuenta de los sentimientos de Maricarmen y por más que esta lo intenta siempre encuentra la respuesta equivocada. Pero todos en la oficina coinciden en lo mismo: son tal para cual. La actriz que se mete en la piel de Cañizares es Esperanza Pedreño.