
El calvario de la familia Marcos no ha hecho más que comenzar. Al principio sólo es un enfado con la chica que no ha vuelto aún a casa. Pero según pasan las horas, la angustia y la tensión van en aumento. El teléfono móvil de Patricia está desconectado. Las llamadas se suceden: a las amigas, a su prima, a los hospitales, al instituto... nadie sabe nada.
Llegan los descubrimientos: la joven mintió, no estuvo con su prima en las fiestas, no volvió con ella en taxi, ni estuvo con su hermano. Estuvo con su novio... una relación que la familia desconocía. Cuando consiguen localizar al chico, tampoco obtienen datos determinantes: la noche anterior discutieron y ella se marchó. Entonces... ¿Qué le ha pasado?