
A esta serie de género futurista, no le faltan ni los toques de humor típicamente británico ni un optimismo a prueba de catástrofes. El Dr. Who es inteligente y valiente; un aventurero que viaja por el espacio y el tiempo sin temor, pero, no se le dará bien relacionarse con los demás. Ahí es donde entra Rose, un alma gemela con la que compartir aventuras y a la que poder enseñar un mundo que está fuera del alcance humano.