
Hija de los arruinados Condes de Viñacorta. Carla es frívola, superficial, aburrida y fría, porque su mundo la hizo así. Extremadamente educada, vive en una pose continua. Ha sido una marioneta de su marido durante 16 años. Buena madre, adora a sus hijas Sandra y Luna que son su debilidad. Por ellas ha aguantado tantos años los cuernos de su marido.