
Tiene 43 años, es el polo opuesto a la exquisitez en todos los sentidos de la Condesa. Loles dedicó 20 años de su vida a trabajar en la Pescadería de abajo, a su marido y a sus hijos. (dos chicos con pinta de delincuentes, de 15 y 17 años respectivamente.) Viven en un piso de 45mts cuadrados en Parla. Siempre fue una excelente madre y esposa. Loles es una bomba de relojería, energética, ordinaria, espontánea y simpática. Siempre está de buen humor a pesar de la "mierda" en la que vive.