
De Cañizares se ha dicho que es ingenua, tierna, sosa, bobalicona, excéntrica, despistada, inocente...
Es todo eso y mucho más. Es imprevisible, se presta a todo, lo que me permite vivir situaciones muy extremas. Lo que hago es estudiarme los guiones y poner mi cuerpo, voz y mis recursos a 'Cañi', pero sólo soy un componente más de todo el proceso porque está el director, los peluqueros, los maquilladores...