
"No soy especialmente tímida. Más bien soy directa", dice Esperanza Pedreño, la actriz manchega que encarna a la secretaria más entrañable y popular de la pequeña pantalla, Maricarmen Cañizares. Acostumbrada a transformarse y a disfrazarse, Pedreño parece tener cierto recelo a las entrevistas porque luego, cuando las lee, no se reconoce mucho, confiesa esta intérprete que, más que prevención ante los periodistas, lo que le pasa "es que, a veces, no tengo nada que decir".