
Tras descubrir que su padre le miente, la pérdida de sus bebés y el abandono de Héctor, Elsa trata de suicidarse. Pedro, que sigue enamorado de ella, consigue salvarla en el último momento.
El llanto de un bebé despierta a Elsa cada noche, algo que le hace obsesionarse más con la pérdida de los bebés y el amor perdido de Héctor.