
Es un buen ejemplo de uno de los cuentos en los que Las Tres Mellizas intervienen. La Ratita Presumida vive en una linda casa, que limpia con esmero, y siempre está pendiente de su aspecto físico: que esté guapa, lleve los mejores trajes, que todos le digan lo hermosa que es. La Ratita recibe la visita de tres hermanas bien divertidas, que le ayudarán con un problema que tiene. No contamos más, que nunca se sabe lo que puede pasar con estas tres.