
Gloria es dulce, simpática y un tanto inocente. Una meningitis la dejó sorda a los 15 años y gracias a un implante coclear puede oír por uno de los oídos ayudada por un sonotone. Esta minusvalía no le impide ejercer la Medicina: aunque no puede auscultar, su afán de superación hace que sustituya el fonendoscopio por un dopler que le sirve para medir el flujo de la sangre, algo que desconcierta al principio a los enfermos. Desde el primer momento, tanto ella como Edu sentirán una atracción recíproca.