
Hace años cambió radicalmente la visión de Mick, cuando un simple acto de amabilidad como salvar la vida de una joven, le hizo querer ser un mejor vampiro. De nuevo, tras el paso del tiempo, sus caminos se han vuelven a cruzar y Mick descubre tener un irrenunciable vínculo con Beth Turner, la muchacha a la que ayudó.