
A veces, Celia parece ser la única persona cuerda del vecindario, hasta que comienza a preocuparse por el peso de su hija de nueve años o cuando pone una mini-cámara para espiar a su promíscua hija de quince años. Es al mismo tiempo, tanto la amiga como el némesis de Nancy, al igual que la autonombrada supervisora de los valores morales del