
Como un escape a esta vida "perfecta", Nancy visita con regularidad a su suministrador de marihuana en un turbio vecindario de Los Angeles. De alguna extraña manera, Nancy se siente más en su hogar con esta unida familia, con la que habla con total franqueza y vive una vida completamete diferente de la que podría haber experimentado si no hubiese entrado en esta línea de trabajo.