
Mr. Kennedy está orgulloso de presentarse a sí mismo de manera poco ortodoxa. Desde Bahía Verde, con 110 kilos de peso, consigue lo que pretende. Su objetivo es que la cámara siempre le enfoque mientras machaca a su adversario y avisa con rudeza de que el anillo será suyo. Con una fuerte confianza y unas habilidades impresionantes, desconocemos cuál será el próximo capítulo en su particular historia.