
La propia Blanca se define como 'muy impulsiva e inquieta'. Con 17 años se muda a Madrid para comenzar su carrera como modelo, pero no es hasta los 19 en París cuando comienza a ver su cara en las revistas. Llevó una vida muy alocada hasta los 21 años que tuvo su hija Lucía, fruto de una dura relación que terminó mal. Su hija nació con las dos piernas rotas, pero con el tiempo se recuperó completamente.

Blanca Romero cambia las pasarelas