
A partir de los 21 años, el alma de Sam pertenece a Satán (Ray Wise), que aparece en persona para explicarle que ahora debe servirle como cazarrecompensas, rastreando las almas malvadas que han escapado y devolviéndolas al infierno, A pesar de la negativa de Sam a colaborar con Satán, no tiene otro remedio que aceptar al ver el carácter de éste. Además, Satán insiste en que Sam tiene un talento oculto.