
Mientras crece, Diego conoce al profesor de deportes Benjamín, quien será posteriormente su entrenador de fútbol. Benjamín se convierte en el padre adoptivo de Diego. Diego desarrolla una ascendente carrera deportiva que le permite salir y conquistar sus sueños de triunfo, fama y riqueza pero también de frivolidad. A los 24 años, Diego lo tiene todo. Sin embargo, súbitamente el curso del destino cambiará de giro.