
Viene de un hogar muy humilde, es una niña criada en el barrio, con las leyes de ahí. Tiene una hermana menor deficiente y sus padres se han volcado a su hija enferma. Lupita está acostumbrada a hacerse a un lado, a dejar que los demás hablen. Junto a su casa está la peluquería de Sandra, su tía que mantiene una dudosa reputación, ya que en el barrio se dice que fue corista. Para Lupita como una madre porque desde muy chica, acostumbrada a estar sola, la nena pasaba gran parte del día en la peluquería, donde Sandra la ayudaba con las tareas y le daba la leche. Allí es donde comenzó su afición por las novelas de amor y ahora es toda una fan de Corín Tellado.