
Este sheriff de pitillo en la boca, pistola en mano y cara de pocos amigos ha dejado la defensa de la ley para repartir dinero a diestro y siniestro en 'La ruleta de la suerte'. Y es que aunque de niño intentará parecer un tipo duro en el fondo tiene un corazón que no le cabe en el pecho. Jorge Fernández sigue haciendo de las suyas en su programa, pero entre sus luchas está la de que todos los niños dispongan de atención médica.