
Satírico, descarado pero brillante médico. El doctor Gregory House ha roto los moldes clásicos de los médicos televisivos y se ha metido al público en el bolsillo a pesar de su peculiar carácter.
A pesar de su comportamiento antipático y mal encarado, poco dado a diplomacias ni pamplinas, el doctor House ha conseguido meterse a la audiencia de Cuatro en el bolsillo. Gracias a House, Cuatro, ha conseguido hacer de la noche de los martes su horario estrella, con 2,2 millones de espectadores y 11,5% de cuota de pantalla, parámetros que doblan la media de la cadena.
Mientras la Fox emite en Digital + la segunda parte, la cadena en abierto de Sogecable no quiere dejar pasar la oportunidad de seguir explotando este último éxito de la televisión estadounidense, que terminará su emisión el 4 de abril, porque emitirá también la segunda entrega.
Entre los más sexys
La temporada pasada, House tuvo una media de 13,34 millones de espectadores en Estados Unidos, aunque algunos episodios subieron hasta 20 millones, tomando ventaja con la serie competidora Criminal Minds (Mentes criminales) de la CBS.
En España el fenómeno no ha hecho más que empezar. El boca a boca ha ido captando seguidores a esta serie de culto basada en la personalidad de su protagonista, el británico Hugh Laurie, que ha visto ascender su popularidad como la espuma. De ser un intérprete de reputado, él y su personaje se han transformado en un hito social. A sus 45 años, Laurie ha sido elegido por la revista People como uno de los hombres más sexys de la televisión y lo mismo opina la revista TV Guide.
«Para ser franco, en Estados Unidos mi carrera anterior a House ha pasado inadvertida, aunque alguna de mis películas se han visto por cable. Pero me encanta poder reinventarme. Aquí soy prácticamente un desconocido y eso me parece muy excitante y liberador». Así se expresa este acreditado actor nacido en Oxford que ha conseguido el Globo de Oro al mejor actor dramático por su papel televisivo. Sus primeros pasos en la interpretación fueron en un grupo de teatro donde coincidió como Emma Thompson o Stephen Fry. Ha interpretado diferentes papeles cómicos pero sus actuaciones más conocidas han sido en títulos como Sentido y sensibilidad, Los amigos de Peter, El hombre de la máscara de hierro y Stuart Little. También ha compartido protagonismo con el español Santiago Segura en la comedia Chica de Río.
Dominio del bastón
Pero no había llegado su papel hasta que tuvo que acostumbrarse a meterse en la piel del médico cojo que domina con maestría su bastón, toma constantes pastillas para evitar el dolor, vive atormentado y volcado en los raros casos médicos, la mayoría infecciosos, que logra resolver tras rastrear al enfermo como un magistral sabueso. Su sinceridad puede ser brutal, como su descortesía, su falta de respeto a la autoridad hospitalaria.
Acerca de su papel, Hugh Laurie señala que ha sido un reto, como toda la serie en su conjunto. «Es una crónica del dolor –dice de House–, de las enfermedades o de las adicciones. Al principio, me parecía demasiado complejo; sin embargo, el guión estaba bien escrito, tenía tanta inteligencia y sutileza, desprendía tanta humanidad, que realmente me fue imposible decir no».
Detrás de House está un prestigio y experto cineasta, Bryan Singer, autor de X-Men o Sospechosos habituales, que respalda a un equipo de guionistas que se enfrentan a cada trama como si se tratara de una película de suspense: cada detalle se examina hasta lograr destripar el origen de la enfermedad.
La segunda temporada tendrá sopresas. House verá como su vida sentimental cobra un papel muy relevante con la incorporación de su ex mujer al equipo del hospital.