
El showman catalán se despide hasta septiembre pero el programa mantendrá el tono y los monólogos.
Buenafuente coge el portante y su sobrino postizo, Berto, se queda con las llaves del apartamento, léase plató, durante el verano. Berto pondrá a prueba las nociones adquiridas en el campamento de verano de la Fundación Pepe Navarro, tan de pega como el parentesco entre ambos presentadores, y a partir del día 3 se diplomará en conducción nocturna durante julio y agosto. El ‘late night’ de La Sexta se llamará así, ‘Buenafuente... ha salido un momento, y de lunes a jueves mantendrá el tono, la nómina de colaboradores del programa - Jordi Évole, el ‘follonero’, Silvia Abril, David Fernández ex Chikilicuatre y el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, entre otros- y una de sus señas de identidad, los monólogos.
Pese a ello, no será un calco de ‘Buenafuente’ sin Buenafuente. Habrá novedades, dijo su falso sobrino en la rueda de prensa en la que escenificaron el traspaso de poderes.
Los espectadores tendrán más protagonismo y Berto hará un uso intensivo de sus dotes canoras. Jugará con el público del plató a cantar versiones de temas clásicos y canciones del verano, y cada programa terminará con una canción interpretada por el presentador.
No es la primera vez que Berto sale de su sección, ‘Bertovisión’, y se hace cargo del programa entero. En noviembre sustituyó a Andreu Buenfuente mientras éste presentaba la gala de los premios de la Academia de la Televisión, pero ésta será su gran oportunidad.
El Chikilicuatre
Buenafuente deja su ‘late night show’ con una cuota de pantalla del 7%, dos puntos arriba del promedio de La Sexta, y 544.000 espectadores. Por el plató del programa han desfilado esta temporada más de 200 invitados, personalidades del espectáculo, la cultura y el deporte. El showman ha entrevistado además a los dos primeros espadas de la política española, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy. Sin embargo, el éxito de la temporada ha tenido un nombre propio indiscutible, Rodolfo Chikilicuatre. La ‘criatura’ inventada por la factoría de El Terrat, la productora de Buenafuente, se coló en el proceso de selección del candidato para Eurovisión que RTVE abrió en internet. No ganó el festival pero su ‘Baila el Chiki chiki’ tampoco hizo el ridículo - puesto 16 de 25 - y se convirtió en tema omnipresente en descargas de móviles, tonos y en spots publicitarios. El negocio fue redondo para El Terrat y Buenafuente en términos económicos y de audiencias. En plena fiebre eurovisiva, Berto también estuvo en Belgrado, sede de la edición 2008 del festival, disfrazado de pastor serbio.
Buenafuente prepara las maletas después de un año "largo y duro, en el que nos hemos concentrado en conseguir un crecimiento del programa". "Creo que lo hemos conseguido", aseguró el showman catalán. Que sus fieles no teman. Volverá en septiembre con las pilas puestas.
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