

Saberse finalistas no ha relajado a ninguno, una invasión alienígena les mantiene sin enseres y a la expectativa hasta que todo se descubra el próximo jueves
Tres concursantes vivían anoche con los nervios incandescentes la última expulsión de la edición: Rodrigo, Judit y Ángela se exponían a la decisión del público para entrar u olvidarse de la gran final. La toledana se convirtió en la estrella semanal y consiguió minar con su "hipersensibilidad" la paciencia de sus cuatro compañeros de encierro. Su primera semana como nominada tras 95 días de record en convivencia sin ser castigada, fue como perder un eslabón crucial para Ángela, que teme tanto las impresiones que despierta.
ÁNGELA MALHUMORADA
Se enfrentó a Pam con la vena celosa de cariño palpitándole por Rodrigo, a Conchi por opinar sobre su relación afectiva con su madre, a Oliver por vislumbrar trampas jugando a la wii y a Rodrigo por privarle de mimos y atenciones. Ángela no dudó en culpar a su mejor amigo de tramar un perverso plan para dejarle en evidencia y que saliese expulsada, aunque después de un tremendo berrinche a media maleta, supo rectificar. Judit le pidió que valorase más el afecto de todos y logró encauzar la tensión de la muchacha. Los tres nominados aguardaban en trance el veredicto y Ángela salía expulsada con tres mil "Ogcar"s en los labios: "Tranquila que te vas de fiesta" le animaban.
NUEVO RECORD DE ÁNGELA
Juntos despidieron con mucho cariño a la rubia en el jardín y Rodrigo y Judit pudieron celebrar su ascenso. Los trillizos, ya sin peligro, les felicitaron por compartir final unidos. En plató Mercedes quiso suavizar una supuesta actitud agresiva hacia Eneko y Melania. La presentadora reconoció haberse cegado por las críticas al programa y malinterpretar a Mel en la anterior gala. A Eneko le regaló también unas palabras: "Lidiaste como un toro y te di algún pase bajo" y el vasco se reconcilió con un espontáneo globo. Ángela acababa de batir un nuevo récord, 92’69 fue el porcentaje que alcanzaron sus votos.
INVASIÓN MARCIANA
La calma en Guadalix con cuatro finalistas recién proclamados duró un suspiro. Una alarma tipo nuclear les indicó peligro por una inminente invasión alienígena y se vieron obligados a correr por un pasadizo hasta un búnker gris y vacío. Se trataba de la suite redecorada, en la que tendrán que convivir sin enseres toda la última semana: "Es precioso" comentaba Judit. Los presentadores del telediario irrumpieron en las pantallas de la estancia para informarles de su reclusión hasta que la tierra fuese liberada.
Intrigados en el búnker, Oli pensaba en desodorante y las gemelas en maquillaje. Todos tomaron a broma el comunicado pero ninguno sospechó que en el exterior quedasen supervivientes preciados. Ángeles Blanco y Pepe Ribagorda conectaron con sus cuatro hogares. Los Palacios sobrecogían a las gemelas con villancicos, la Aldea al trillizo con un banquete de pata de cerdo, Rodrigo observó a su madre con el belén y a sus amigos en una ronda aceitunera a su costa y Judit tuvo un cuarteto dedicado en su casa coruñesa.
ÁNGELA AL NATURAL
Una Ángela feliz llegaba al plató para besuquearse a placer con familia, ex compañeros y futuro esposo. Guiada por Mercedes y con una pantalla acorde a su visión periférica recibió halagos por su valentía y adaptación al concurso a pesar de su "dudosa" ceguera. La toledana repasó su dura infancia y reconoció ser tan insegura que: "Hasta que no le diga que sí delante de un juez no se lo cree" asumía Óscar. Ángela se describió cutre, pesimista, mendiga de amor y malhablada. Milá evidenció su pronto quejica con los shows que cada jueves organizaba por las despedidas sin rostro que escuchaba.
Su afición cotilla quedó al descubierto por revelar el secreto de Bruno: "No podía cargar con eso" se sinceró. Lucy le acusó de una desmesurada doble cara y ella no le dio cancha. Melania apoyó a su amiga ya que supo profundizar en ella y no se sintió engañada. Amor aclaró su "envenenamiento" al regreso por mofarse de su sexualidad, Karen tampoco se cortó: "Te tenía afecto y me pusiste como un zapato" y Andalla acertó a resumir que manipulaba. Tras la despedida, los finalistas abrieron unas latas con los números de su destino: Las gemelas 01, Judit 02, Rodrigo 03 y Oli 04. El desenlace lo viviremos en la próxima gala.

Leo, Karmele, Lucía Lapiedra... conoce a estos naúfragos tan salvajes.
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