

El plan de Gran Hermano descalabró las intenciones dentro y fuera de la casa y Andalla, Eneko, Judit y Las gemelas se convirtieron en los perjudicados de la noche
LUCES, MUSICA Y ACCIÓN
La cantante Chenoa fue la encargada de inaugurar la navidad en la casa de GH. Los concursantes salieron del almacén para encontrar las estancias decoradas y disfrutar juntos en el jardín de un enorme árbol de nominaciones atípicas y un espectáculo de música y luces navideñas. Chenoa emergía en directo de una estrella a ritmo de su último single: "Mucha positividad" fue el mensaje regalo que usó para despedirse.
En plató una Mercedes radiante ponía en su lugar a las rebeldes de la edición. Melania sin dejar de hacer manitas con Piero tuvo que aceptar que las cremas que echa en falta podía recuperarlas en el camerino de la presentadora: "Aquí no robamos nada" zanjaba Milá. Amor no quiso replicar y solo se mostró agradecida por la oportunidad de concursar.
Milá centró la semana en la dura prueba rocanrolera, la propuesta de abandono de una de las gemelas y la gastroenteritis que dejó k.o al vasco.
Tras el miniconcierto, Mercedes reorientó en el salón a los habitantes que portaban una caja vetada hasta finalizar la noche y los envió a escoger bolas sorpresa del árbol navideño. En un martirio de inquietud tanto dentro de la casa como en plató, adelantó: "Esas bolas van a determinar las nominaciones". El plan de Gran Hermano dejaba todas las posibilidades de nominación abiertas y uno a uno, los concursantes pasaron por el confesionario sin dejar de sorprenderse.
SORTEO NAVIDEÑO
Las gemelas, que gracias al bote de maquillaje que Eneko cedió a Conchi permanecen concursando, fueron las primeras, nominaron con un comodín para salvar después a un compañero. Judit pasaba la semana deprimida por no poder ayudar a Eneko en su enfermedad y según dictaba su bola, nominó y quiso escogerle a él para fundir los puntos de Eneko con los suyos en un único destino.
El mensaje de la bola de Oliver le concedía 6 puntos libres, pero evitando machacar a un compañero los distribuyó al estilo clásico, salvaguardando a sus "guarrillas" con las que cada vez intima más.
Ángela sembró aún más la incertidumbre a unos compañeros, que desconocían el rumbo de las novedosas puntuaciones. Superó la prueba semanal a pesar de su defecto, pero su bola tenía otro reto: nominar a cara descubierta. Desde el salón Judit, Andalla y Oli escucharon sus nombres, pero la recibieron entre aplausos al regreso.
Eneko votó en negativo, restando puntos a sus seleccionados. Rodrigo tenía que elegir a un expulsado para cederle el poder de puntuar: "te ha elegido para ser su mujer el resto de su vida" chinchaba Milá a Melania al ser su escogida. Mel absorta en Piero dio tres puntos a Eneko y desperdició en Judit dos, a las gemelas las donó el último.
GEMELAS, ANDALLA, JUDITH O ENEKO
La bola de Andalla, por supuesto, era una bola doble, y el senegalés que castigó y fue castigado por las tensiones semanales, después de nominar se enfrentaba a un gran dilema, dejar como estaban las nominaciones o aventurarse a que "otros" nominasen. Ante la duda de quienes eran esos "otros" y sin saber que él ya estaba peligrando, no quiso dejarse embargar por el entusiasmo de Milá y mantuvo el sorteo hecho en la casa. En el salón las gemelas salvaron de la quema a su "niño gemelo" y Andalla, Eneko, Judith y Las gemelas quedaban finalmente nominados.
EL GRAN REGALO
Entre tanto estupor conocimos detalles de la convivencia semanal. Ángela sorprendió a todos con una camiseta rockera que dejaba ver sus atributos XXL y se enzarzó en una discusión con su intocable vasco porque no comprendía que "celebrase" el fallecimiento de sus seres queridos. Eneko le animó a culturizarse consultando las acepciones de la palabra celebración y aunque limaron asperezas ambos terminaron ofendidos.
Andalla apreciaba la belleza de Judit sin flequillo y ella sus rasgos en plano detalle, ambos se piropearon pero cuando la chica le confesó un sueño con Amor que "la pone", el tema de la orientación sexual desequilibraba la mentalidad del musulmán.
Les quedaba un último sobresalto para concluir la velada prenavideña, la misteriosa caja verde de Chenoa portaba una lámpara maravillosa, el teléfono rojo: "Podéis perder cualquier capricho, pero tendréis que ateneros a las consecuencias" advertía Mercedes.

Leo, Karmele, Lucía Lapiedra... conoce a estos naúfragos tan salvajes.
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