

Pedro regresa al secano, los concursantes por fin tienen fuego y Javito solamente mucha agua. El grupo decide nominar a Valerio. Elisabeth, gracias a Rebecca, le acompaña.
Sofía ávida por abandonar su reclusión en el palafito confesaba que piensa tener montones de hijos para no volver a sentirse tan sola, sin sospechar que su madre, Bárbara Rey, la interrumpiría por sorpresa en una enternecedora conversación telefónica para infundirla ánimos y valorar su fortaleza. La joven superviviente, reforzada después de la dura experiencia, se embarcaba rumbo a las ruinas mayas para retomar la convivencia. Allí la esperaban el resto de concursantes, once supervivientes que, a pesar de la incorporación de Nilo y su destreza en el medio, han pasado unos días bastantes apáticos.
Raquel ajena al barullo de la "Operación Malaya" y nominada, sufrió la operación intoxicación y se ausentó unas horas para ser atendida por los facultativos de fiebre y baja tensión. Pedro -el segundo nominado de la semana- además de descansar, se convertía en improvisado narrador de un polémico cuento de ficción.
TRIUNFO EN LAS PRUEBAS
Las últimas pruebas de recompensa siguen sin vencer a nuestros famélicos supervivientes que se habían hecho con un inestimable cayuco para aprovisionarse de kits militares de latas de conserva y esta misma noche, con 5 cerillas que les garantizarán la codiciada lumbre después de tres semanas comiendo poco y crudo. La última prueba del líder tuvo como escenario Cayo Culebra, en grupos de a tres los hábiles concursantes tenían que sumergirse para rescatar totemsy vasijas, los tres finalistas: Carlo, Nilo y Rebecca debían completar la competición resolviendo con agilidad un puzzle, la más rápida y quien se proclamó como nueva líder semanal fue Rebecca. El protagonismo de Loos sin embargo ha trascendido de este logro, puesto que era acusada en petite comité de sonsacar alimento seduciendo a un guarda. Este secreto a voces, tomaba forma en un tenso momento poco después en la ruina maya.
"CHIQUILLADAS ANGELICALES"
La primera expulsada de esta edición acababa de llegar de la isla, Chiqui Martí hacía acto de presencia en el plató con un perfecto look de camuflaje al que solo le dio tiempo a retocar con unos taconazos de impresión. Chiqui reparó enseguida en el estado de salud de Ángela que lesionada desde el banquillo se preparaba para un cara a cara en el que ambas muchachas limaran asperezas. Sin ningún rencor explicaron claramente los malentendidos que las distanciaban.
Ángela refrendó su malestar con argumentos de otros compañeros que parecían probar la distancia de la bailarina hacia ella, Chiqui desmintió haberla empujado a mala conciencia y hacerla ningún tipo de menosprecio y no dudó en considerarla responsable directa de su expulsión, eso sí, con mucha deportividad.
EL CUENTO DE LOS CERDITOS
Enclavados en Cayo Cochinos la fábula de esta semana no podía ser otra que el cuento de los cerditos. Con la locuacidad y rectitud a la que nos tiene acostumbrados Pedro quedaba al descubierto una posible infracción grave de las normas del concurso, intentar conseguir comida por métodos fraudulentos. Reunidos por Mario en las Ruinas Mayas escucharon atentos la voz en off de Pedro: "En una isla del Caribe desembarcaron unos cuantos cerditos, unos se dedicaron a hacer una casita, otros se conformaron con una barraca, y una cerdita pícara de las que dormían en la orilla entabló amistad con el guardabosques a cambio de cocos..." El relato de Pedro no tiene desperdicio, reencarnado en cerdito maño confesaba que una cerdita inocente (Raquel) le había advertido que mantuviese abiertos los ojos y él había visto pruebas materiales de la amistad pícara de la cerdita Loos.
Rebecca que ya sospechaba de que la acusaban de mostrar sus encantos a cambio de comida, se defendió sonriente asegurando que aunque era cierto que bromearon con la posibilidad de chantajear a los guardas y aunque uno de ellos pareció prestarse en serio, ella jamás se aprovechó de la situación ni ganó alimento con trampas. Jesús Vázquez se aseguró de recabar testimonios y atar todos los cabos para que la organización tomase las riendas del percance y …¡Colorín colorado el cuento se dio por terminado!
NOMINACIONES
Un 56% de los votos marcó el destino del Gran Hermano lejos del agua: Pedro Oliva regresaba con su mujer y su hija de siete meses a casa, su beso de judas fue para Valerio. Raquel respuesta y feliz por continuar en la aventura era la primera en nominar. Tras una pacífica estancia, la Bollo arremetía contra el glamour de Elisabeth, Sofía coincidía en el mismo nombre sin necesidad de argumentar. Valerio sumaba el tercer voto a "La happy" por haber enviado a Sofía al palafito. Juanito, Javián y Elisabeth nominaron a Valerio. Teresa, ex de Ismael Beiro, con su semanita escasa aún pasa desapercibida y optó por votar a Javián por descarte. Carlo, práctico y disciplinado, nominó a Teresa por no alimentarse adecuadamente y Nilo castigó el mal carácter de Juanito con su voto fruto del azar de las chapas.
Con cuatro votaciones, Valerio se convertía en el primer nominado por el grupo. Rebecca como líder tenía el resto de los enigmas en su poder. Para dar una oportunidad de destape y "superviviencia" a Javián, al que admira por su vitalidad, decidió enviarlo al palafito como premio afectuoso.
En Cayo Paloma las cerillas descansaban mientras los concursantes cegaban sus ansias de comer a pedradas contra las provisiones de almendras que Sofía les había legado de su anterior estancia. A la voz de Jesús se alinearon en la orilla y Elisabeth parecía convencida de ir a habitar el palafito, Valerio también tenía apalabrado su traslado, pero la sorpresa y el miedo recayó en Javián que tuvo que embarcar con los últimos consejos de Sofía rumbo al palafito. El joven aseguró tener ganas de enfrentarse a sus fobias más temidas: la soledad, y la oscuridad, ambas unidas durante 12 horas todos los días.
Rebecca pisó por último tierra firme y comunicó su segundo nombre, Elisabeth. Gracias a la prueba de recompensa todos podrán transformar el cuento de los cerditos en una intrépida hazaña de supervivientes, pero mientras lo intentan no pasarán momentos muy felices ni por supuesto, comerán perdices.

Leo, Karmele, Lucía Lapiedra... conoce a estos naúfragos tan salvajes.
¿Crees que Marcos debería haber entrado en el programa?