

En Playa Pelícano Leo, Miriam y Nekal tendrán que sobrevivir a la decisión de la audiencia. Patxi y Karmele protagonizan una tanda de penaltis fuera
Cinco supervivientes sin cobijo tenían la misión de reconstruir una balsa que les trasladase a la minúscula plataforma de Playa Pelícano. Se esforzaron a pesar del frío y el hambre hasta que lograron su objetivo, pero el camino no fue un lecho de rosas. Fue, de hecho, una tormenta espantosa y mucha corriente: "Pensé que nos tragaba el mar" decía Miriam tras la tempestad.
Una vez a salvo: Leo, Michel, Miriam, Nekal y Lely, recuperaron sus cosas y algo de fortaleza, la isla les proporcionó cocos y pesca, rechupetearon cuencos, cuchillos y dedos y agradecieron a Dios su golpe de suerte.
LELY, PRIMERA Y ÚLTIMA FINALISTA
Los dos últimos chicos de la edición empezaban su velada de expulsión prácticamente empatados.
Por su parte, las tres chicas midieron su potencia y perspicacia en un doble desafío con el que se jugaban un puesto clave como líderes y finalistas del concurso. Primero memorizaron grabados sumergiéndose a toda prisa en el mar para recrear lo visto en piezas nada más pisar tierra. La más veloz de las tandas fue Lely, aunque igualó en errores a Miriam.
La victoria dependía de una segunda eliminatoria, trepar a un poste y formar una cruz con unas fichas aparentemente inocentes. La pescadora de la edición volvió a imponerse porque el puzzle se les atragantó tanto a Miriam como a Nekal. Lely entró de cabeza al mismo tiempo al collar de líder y a la gran final.
MICHEL DEJA VÍA LIBRE A LEO
Leo y Michel ultimaban con las chicas una fórmula de azar que no los convirtiese en Judas. Los nervios por salir de la aventura los mantenía en ascuas: "Que me meo tío" repetía Michel intranquilo. El modelo se lamentó de poder quedarse con el sabor de la gran final en la boca aunque no fue consciente de ello hasta el día anterior. Leo, sin su amigo Patxi y tras ser recriminado por vagoncillo, mató las horas con una dosis extra de actividad y un desmayo incluido. La suerte masculina terminaba con Michel despedido.
Jesús alteraba las expectativas de todos comunicando que esa noche quedaba desierto el beso de Judas. Michel optó por llevarse de recuerdo la piedra que barajaba para votar sin motivos a una de sus chicas: "Habéis sido una familia para mí y me llevo cosas muy buenas de cada uno" obsequió aturdido a sus compañeros antes de partir. Leo también dio las gracias "por seguir viviendo en esto que es una pasada" reconocía.
¿EL PARTIDO SE JUGÓ EN LA ISLA?
Jesús recordó la prueba de recompensa en la que sostuvieron a Nekal en una peana para que con mucha habilidad recuperase siete de diez premios alimenticios. En plató Patxi, que no dejó indiferente a nadie en la aventura, volvía a emocionar a todos con una conmovedora sucesión de abrazos, Joselito por los aires y Karmele con dos besazos vascos. Sin renegar de su pasado en el deporte que le obligó a exigirse el máximo, Patxi recordó competencia incluso con su hermano Julio.
Tras valorar la supervivencia hizo mención a la convivencia final, pero le repitió a Karmele que lo la guardaba rencor antes de escuchar las delicias de la periodista y su "Si quieres prórroga yo voy hasta los penaltis".
El vasco después de la nitidez de las declaraciones de Karmele la excluyó del círculo de "grandes amigos" en el que metió al resto de concursantes. Recordó la validez de su íntimo Leo y a la voz de: "Te olvidas de Miriam" respondió a la periodista: "Como soy misógino y corto no me ha dado la mente para más".
TRES TELEVOTOS PARA DOS FINALISTAS
Leo, Miriam y Nekal recibían nuevas instrucciones. Esa noche en honor a la democracia no habría nominaciones y solo dos optarían a un puesto junto a Lely. Cada uno cumplió treinta segundos de campaña para la audiencia y confió su destino a un televoto.
Los tres regresaron a la isla para reconvertir la balsa en una mesa de cena y no en una bicicleta como les engañó Jesús: "¿Ya?" preguntó Leo dispuesto. Lely se les unió con cuatro cajas de comida, pero les advirtieron que en una podían tener cucarachas cocinadas, otra divertida mentira que les llevó a debatirse entre horror y ansia de tanta hambre acumulada.

Leo, Karmele, Lucía Lapiedra... conoce a estos naúfragos tan salvajes.
¿Crees que Marcos debería haber entrado en el programa?