
Madrileño, soltero y educado en un colegio privado en Estados Unidos.
A pesar de haber estudiado Ciencias Políticas, se gana la vida como jugador de póquer profesional. Por su trabajo sabe lo que es ganar y perder mucho dinero.
Frío, calculador, inteligente y carismático, aprendió desde niño a jugar a las cartas gracias a su abuelo. Los que le conocen resaltan que no soporta perder y alaban su juego.
¿Para qué quiere el dinero?:
"Me gustaría profesionalizar el póquer y jugar en niveles más fuertes. Quiero el dinero para asegurarme la vida y fabricar más dinero, pero sin perder la cabeza".

Leo, Karmele, Lucía Lapiedra... conoce a estos naúfragos tan salvajes.
¿Crees que Marcos debería haber entrado en el programa?