

Belén entra en contacto con el hijo de Pedro, ahora convertido en único heredero, y su madre le anima a que se lo ligue. Emilio, por su parte, ve la oportunidad de sacar un dinero extra acudiendo a las televisiones para contar la historia.
Alquilarlo no va a ser fácil ya que otros vecinos también lo quieren y además, el dueño es un señor mayor y, para colmo, homófobo.
Juan Cuesta instala una conexión wifi de internet de la que todos los vecinos van a sacar provecho.
Por último, el ático se ha quedado libre y la comunidad decide alquilarlo.

¿Inocente? Conoce el lado más sensual de Catalina y déjate llevar al paraíso.
¿A qué serie le irá mejor 2008?